Después de esta última semana, es inevitable hablar de la muerte. Todos sabemos que es la muerte a un nivel físico. Nuestros cuerpos dejan de funcionar, por motivos de vejez, por motivos de enfermedades degenerativas, por motivos de enfermedades mortales, por accidentes, etc. Nuestro cuerpo, materia orgánica, comienza a descomponerse y se transforma para devolver el crédito que la vida nos dio para disfrutar de ella.
¿Pero qué ocurre con esa parte de nosotros que no es física?
Existen multitud de teorías acerca de lo que ocurre después de la muerte para nuestro ser espiritual. El cristianismo, quizá la que es menos exacta desde mi punto de vista, dice que no existe la reencarnación, ya que eso sólo lo hizo el hijo de Dios, y expone que si has sido un buen cristiano irás al cielo, al paraíso para disfrutar. En caso contrario irás al infierno para sufrir. Bien, yo creo que esta teoría simplemente es una táctica para generar miedo en los fieles cristianos y tenerlos controlados. Pienso así porque Dios en cualquier caso es amor, y no tiene sentido que Dios si nos ama, nos envíe a quemarnos al infierno, así que se contradicen en sus teorías.
Para el budismo, la muerte es un paso transitorio a otra vida. Vidas que se van repitiendo hasta llegar al Nirvana, el cual es tan difícil de explicar, cómo de llegar a él.
En el Islam sin embargo"la muerte es nuestra derrota y el triunfo de Allah, de la Verdad.Todos nuestros sueños, nuestras esperanzas, y también nuestros miedos y nuestros fantasmas son nada ante la conclusión que resulta de la meditación en la muerte. Estas certezas son las que permiten al musulmán invertir todos los valores. Son la puerta hacia otra forma de medir las cosas"
Para el hinduismo, la muerte es el mayor acontecimiento de sus vidas ya que el objeto de todo hindú es la reencarnación. Tanto es así, que la ciudad de Benares es la ciudad de la muerte en India. En esta ciudad los ancianos y moribundos llegan para limpiar sus pecados en el Ganges para tener más clarividencia en el momento de su muerte.
En el judaísmo, la muerte es la separación del cuerpo y el alma, el fin del mundo material y el paso al mundo del más allá.
Y así podríamos seguir con más religiones y creencias...
Por tanto, todo ser humano a nivel espiritual cree en un paso hacia otra etapa de nuestra vida del ser. Sin ningún tipo de duda, esta intuición que reside en nuestro interior es un fundamento para saber que la parte no material de nosotros mismos, emprende un viaje hacia otro "lugar" el día de nuestra muerte. Personalmente creo que es un viaje hacia algo mejor. Mejor no significa más fácil, ni más paradisíaco, simplemente mejor.
Lo que también creo es que el ser humano gasta demasiado tiempo en pensar que hay más allá, cuando es algo que inevitablemente descubriremos, y que si le dedicamos demasiado tiempo en esta vida, el día que llegue, no querremos irnos porque nos daremos cuenta de que hemos perdido demasiado el tiempo y no hemos hecho nuestros deberes aquí.
Así que mi consejo es que no nos preocupemos por algo a lo que llegaremos en su justo momento. Lo más importante es preocuparse por una vida plena, llena de amor. Algo tan sencillo, que no simple, nos hará afrontar la muerte, como un paso hacia nuestra siguiente etapa de la vida.
Namaste!
¿Pero qué ocurre con esa parte de nosotros que no es física?
Existen multitud de teorías acerca de lo que ocurre después de la muerte para nuestro ser espiritual. El cristianismo, quizá la que es menos exacta desde mi punto de vista, dice que no existe la reencarnación, ya que eso sólo lo hizo el hijo de Dios, y expone que si has sido un buen cristiano irás al cielo, al paraíso para disfrutar. En caso contrario irás al infierno para sufrir. Bien, yo creo que esta teoría simplemente es una táctica para generar miedo en los fieles cristianos y tenerlos controlados. Pienso así porque Dios en cualquier caso es amor, y no tiene sentido que Dios si nos ama, nos envíe a quemarnos al infierno, así que se contradicen en sus teorías.
Para el budismo, la muerte es un paso transitorio a otra vida. Vidas que se van repitiendo hasta llegar al Nirvana, el cual es tan difícil de explicar, cómo de llegar a él.
En el Islam sin embargo"la muerte es nuestra derrota y el triunfo de Allah, de la Verdad.Todos nuestros sueños, nuestras esperanzas, y también nuestros miedos y nuestros fantasmas son nada ante la conclusión que resulta de la meditación en la muerte. Estas certezas son las que permiten al musulmán invertir todos los valores. Son la puerta hacia otra forma de medir las cosas"
Para el hinduismo, la muerte es el mayor acontecimiento de sus vidas ya que el objeto de todo hindú es la reencarnación. Tanto es así, que la ciudad de Benares es la ciudad de la muerte en India. En esta ciudad los ancianos y moribundos llegan para limpiar sus pecados en el Ganges para tener más clarividencia en el momento de su muerte.
En el judaísmo, la muerte es la separación del cuerpo y el alma, el fin del mundo material y el paso al mundo del más allá.
Y así podríamos seguir con más religiones y creencias...
Por tanto, todo ser humano a nivel espiritual cree en un paso hacia otra etapa de nuestra vida del ser. Sin ningún tipo de duda, esta intuición que reside en nuestro interior es un fundamento para saber que la parte no material de nosotros mismos, emprende un viaje hacia otro "lugar" el día de nuestra muerte. Personalmente creo que es un viaje hacia algo mejor. Mejor no significa más fácil, ni más paradisíaco, simplemente mejor.
Lo que también creo es que el ser humano gasta demasiado tiempo en pensar que hay más allá, cuando es algo que inevitablemente descubriremos, y que si le dedicamos demasiado tiempo en esta vida, el día que llegue, no querremos irnos porque nos daremos cuenta de que hemos perdido demasiado el tiempo y no hemos hecho nuestros deberes aquí.
Así que mi consejo es que no nos preocupemos por algo a lo que llegaremos en su justo momento. Lo más importante es preocuparse por una vida plena, llena de amor. Algo tan sencillo, que no simple, nos hará afrontar la muerte, como un paso hacia nuestra siguiente etapa de la vida.
Namaste!