Dentro del mundo de la espiritualidad casi todo el mundo habla de su maestro, esa persona que podemos decir ayuda a despertarnos y a andar por el camino y el sendero correctos.
Generalmente son personas que han llegado a nosotros de una manera insospechada y tienen un conocimiento vital muy alto.
Esto es genial y debemos de mantener el contacto con nuestros maestros hasta que nuestro corazón nos diga lo contrario. Los maestros nos enseñan y transmiten sus aprendizajes, pero no tenemos que cerrarnos a sólo un maestro en nuestras vidas.
Es muy probable que nuestro primer maestro sea el más recordado, pero también puede ser que el primer maestro no sea el que has pensado que era. Y aquí va mi historia...
Hasta que hice mi curso de Reiki, pensé que mi primer maestro lo había conocido en un círculo muy cercano. Esta persona estuvo muy presente en mi despertar y me orientó en aquel entonces de lo cual estoy muy agradecido.
En Mayo de 2011 me inicié en Reiki y durante el curso, en uno de los ejercicios, vi la imagen de un profesor de educación física que tuve en el colegio cuando era un niño. Se me vino a la mente el momento en el que durante el verano, después de hacer las clases nos juntaba a todos y nos tumbaba en el suelo y nos ayudaba a realizar una meditación que comenzaba con un relajamiento de todas las partes de nuestro cuerpo y siempre finalizaba con la frase: "Imaginad que alguien derrama sobre vosotros un jarro de agua fría lentamente por vuestro cuerpo, sentid la pureza el agua y su frescor..."
Sin ningún tipo de duda, él fue el primer maestro espiritual mío e imagino que de muchos de mis compañeros...
Después de este ejercicio de Reiki he podido ver a otros tantos maestros que han pasado por mi vida, un médico que me regaló un libro, el autor de ese libro, un niño en una playa perdida de Filipinas, ancianos que se cruzan en el camino de manera esporádica...
Tendremos maestros en los diferentes "cursos" de nuestra vida, unos permanecerán más tiempo y otros permanecerán sólo un instante.
Abrid los ojos, escuchad con atención y sed humildes, las enseñanzas están en cualquier esquina y dadas por cualquier persona.
Si te ha gustado este post, comparte
Namaste!
Generalmente son personas que han llegado a nosotros de una manera insospechada y tienen un conocimiento vital muy alto.
Esto es genial y debemos de mantener el contacto con nuestros maestros hasta que nuestro corazón nos diga lo contrario. Los maestros nos enseñan y transmiten sus aprendizajes, pero no tenemos que cerrarnos a sólo un maestro en nuestras vidas.
Es muy probable que nuestro primer maestro sea el más recordado, pero también puede ser que el primer maestro no sea el que has pensado que era. Y aquí va mi historia...
Hasta que hice mi curso de Reiki, pensé que mi primer maestro lo había conocido en un círculo muy cercano. Esta persona estuvo muy presente en mi despertar y me orientó en aquel entonces de lo cual estoy muy agradecido.
En Mayo de 2011 me inicié en Reiki y durante el curso, en uno de los ejercicios, vi la imagen de un profesor de educación física que tuve en el colegio cuando era un niño. Se me vino a la mente el momento en el que durante el verano, después de hacer las clases nos juntaba a todos y nos tumbaba en el suelo y nos ayudaba a realizar una meditación que comenzaba con un relajamiento de todas las partes de nuestro cuerpo y siempre finalizaba con la frase: "Imaginad que alguien derrama sobre vosotros un jarro de agua fría lentamente por vuestro cuerpo, sentid la pureza el agua y su frescor..."
Sin ningún tipo de duda, él fue el primer maestro espiritual mío e imagino que de muchos de mis compañeros...
Después de este ejercicio de Reiki he podido ver a otros tantos maestros que han pasado por mi vida, un médico que me regaló un libro, el autor de ese libro, un niño en una playa perdida de Filipinas, ancianos que se cruzan en el camino de manera esporádica...
Tendremos maestros en los diferentes "cursos" de nuestra vida, unos permanecerán más tiempo y otros permanecerán sólo un instante.
Abrid los ojos, escuchad con atención y sed humildes, las enseñanzas están en cualquier esquina y dadas por cualquier persona.
Si te ha gustado este post, comparte
Namaste!
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por participar soñar y vivir!